48 estudiantes Penta UC vivieron una experiencia universitaria temprana gracias al programa Advanced Placement 

28 de Enero 2026

Promover la exploración académica y vocacional por medio de un acercamiento temprano a la universidad, es parte de los objetivos del Advanced Placement, la experiencia formativa que ofrece el programa Penta UC de la Academia de Desarrollo de Talentos UC Rolando Chuaqui. 

Dirigida a estudiantes de 3° medio del programa Penta UC, la iniciativa Advanced Placement les permite integrarse a cursos de la Universidad Católica durante la Temporada Académica de Verano, tal y como si fueran estudiantes de pregrado, permitiéndoles reflexionar, desde la experiencia concreta, sobre sus decisiones académicas y vocacionales, además de conocer las dinámicas y rutinas de un curso universitario.  

En este marco, entre el 5 y el 26 de enero del 2026, un grupo de 48 estudiantes de 3° medio participaron en cursos como Biología de la Célula, Teoría del Cine Documental Chileno, Introducción a la Programación, Química General, El Cuerpo en la Historia del Arte y Precálculo, dictados en el Campus San Joaquín, Campus Oriente y Casa Central. 

Aunque no es requisito aprobar el ramo ni obtener una nota mínima, desde Penta UC enfatizan que sí es muy importante para el programa el compromiso con el propio proceso de aprendizaje, la asistencia regular a clases, el seguimiento de los contenidos y fechas relevantes, así como tener una actitud acorde al contexto académico. 

“Para nosotros, el objetivo es que la interacción temprana con el pregrado sea realmente significativa, no solo en términos de aprendizaje de contenidos, sino que también en el desarrollo de habilidades para el futuro, como la organización del estudio, la adaptación a las rutinas universitarias y la posibilidad de proyectarse vocacionalmente, entendiendo qué significa vivir la universidad y qué áreas pueden resultar de mayor interés”, explica Camila Gárate, psicóloga y una de las profesionales del equipo de Desarrollo Estudiantil de Penta UC a cargo de la implementación de esta experiencia, que también incluye un acompañamiento para dar seguimiento al progreso académico y emocional de los/as estudiantes. 

“Es una prueba de que se puede con la universidad”

María Luna Rojas, estudiante de tercero medio de Penta UC, decidió cursar Introducción a la Programación porque le interesa estudiar a futuro alguna carrera relacionada con las matemáticas. “Todas las carreras que he mirado para estudiar tienen una introducción a la programación, entonces pensé que sería una buena oportunidad para probar y tener una visión mucho más exacta de lo que implicaría ser estudiante acá, así como para resolver todas las dudas que podía tener”, relata.

La experiencia la vivió como una especie de “ensayo” de lo que será la universidad, con nuevas exigencias y poniendo a prueba sus capacidades: “Todo esto lo siento como que es una prueba de que se puede con la universidad, yo por ejemplo que no vengo con una base del colegio tan firme, igual pude interiorizar los contenidos”.

Su compañero Ignacio Arqueros optó por Química General 1, también motivado por experimentar cómo serían las exigencias de un curso universitario: “Mi hermana entró a estudiar acá, yo al menos veo el cambio que tenía de estar en el colegio a la universidad, pero es distinto ver algo que vivirlo uno”.

Para ambos participar en esta iniciativa tuvo diversos beneficios, incluyendo nuevas dinámicas en sus hábitos de estudio, formas de organización, así como reafirmar sus intereses académicos.

 “En el colegio no sentía como tanta carga académica, en cambio acá sí necesitaba disponerme de tiempo para estudiar y organizarme con tiempos para descansar o hacer otras actividades”, relata Ignacio, añadiendo que el curso también le permitió proyectarse con mayor claridad. “Creo que sin duda me gustaría estudiar algo relacionado a la química, me ayudó a encaminar y a cerrar mis opciones. Fue una muy buena experiencia, aprendí demasiado, es todo un mundo la química, me dio la oportunidad de entender más a fondo cosas, también la dinámica de los profesores universitarios me gustó mucho”. 

La experiencia también les permitió familiarizarse con aspectos prácticos de la vida universitaria, como el uso de plataformas digitales, las evaluaciones, los espacios como bibliotecas o salas de estudio y disminuir la incertidumbre: “Yo soy tímida con respecto a tomar algo nuevo… y gracias a tomarlo de antemano, siento que no será tan difícil adaptarse después…. es una buena forma para empezar a entender todo el clima universitario”, señala María Luna. 

Asumir este desafío como un curso real de la universidad fue clave para aprovecharlo, y recomiendan que los futuros estudiantes también puedan vivirlo de esta manera.  “Yo participé con el propósito de tomármelo como si fuera un curso oficial, así como si estuviera en la universidad, y eso me ha permitido aprender cómo tengo que organizarme para estudiar y aprender mejor a autogestionarme, reforzar también la tolerancia a la frustración, he podido aprender cómo sobrellevar y he tenido buenos resultados”, describe María Luna.  

Al respecto, Ignacio concluye que “es una oportunidad muy genial y que, si la piensan tomar, es como tomarlo con responsabilidad, proyectándote a ti en el futuro”.